
En este lugar, el agua brota de un manantial travertínico y escurre por enormes estalactitas de roca calcárea (toba) recubierta de musgo, formando unas largas y bellas chorreras que se congelan en invierno, ofreciendo una bella estampa fotografiada miles de veces cada año. En el nacimiento se pueden observar grutas tras las cascadas y simas en sus alrededores y es relativamente frecuente que se produzcan, de manera natural, derrumbamientos de sus barreras tobáceas.
Su particular localización hace que en este lugar exista un microclima continental húmedo, albergando una flora única, siendo buen ejemplo de ello las diversas especies de orquídeas presentes en la zona. El resto de especies destacables constituyen una variada vegetación ripícola arbustiva y arbórea como lo son los tilos, avellanos, arces negros, tejos y acebos que acompañan a los ejemplares de pino laricio y albar típicos de la serranía conquense.
El nacimiento del río Cuervo forma parte del Parque Natural Serranía de
Cuenca, creado mediante la Ley 5/2007 de la Junta de Comunidades de
Castilla-La Mancha. A este lugar se accede desde la
localidad de Tragacete, de la que dista unos 12 kilómetros por carretera.
Existen sendas señalizadas para facilitar la visita, además de servicios
hosteleros y un punto de información e interpretación en sus inmediaciones.
Recomendaciones:
No hay mucho que recomendar para este sitio, pero lo
que si os aconsejaría es llevar calzado comodo, ya que, aunque esta bien
acondicionado, no deja de ser montaña.
Enlaces:
Para mas información podeis consultar la pagina de Turismo
Catilla La Mancha: